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Vuelo Solo...

Y al final... llegaste a uno de esos momentos únicos e irrepetibles en la vida de un hombre; de esos que podemos nomenclar como un "verdadero momento de gloria"; en el que estás exclusivamente por las tuyas, en el que realmente sos dueño de la vida y de la muerte; en el que todo parece más grande y solitario; un instante a partir del cual ya nada será igual...

 

 

 

 

  

Por CLAV VGM (RE) D. Rafael L. Sgüeglia - Presidente del Instituto Aeronaval

Y así fuiste y regresaste, te debatiste con el medio y te mediste con vos mismo; sobreviviste y triunfaste... AL FIN SOLO! repiquetea en el pensamiento, mientras tus dichosos compañeros te saludamos con respeto y alegría. Felicitaciones amigo!!! y bienvenido, a lo que sólo es el comienzo... (*) y yo agrego: de muchas satisfacciones y sacrificios…es el primero de los cuatro grandes pasos,momentos, o etapas, en la vida de un Aviador Naval.

Hace un tiempo llegó a mis manos el breve texto que arriba describe el primer vuelo solo de un Alumno, es más en nuestra Escuela de Aviación Naval el diploma que se da quienes tienen este importante logro en el largo camino de ser Aviadores Navales, lleva este dibujo.

Que hay detrás de ello? Tantas y tantas cosas, quizás la primera el temor de la madre del futuro aviador, que aunque aliente en la decisión a su hijo, no es ajena a temores y consejos tales como ”Nene volá bajito y despacio”, ignorando que eso puede llevar a su hijo a la muerte segura.

El apoyo de su novia o esposa, en poco tiempo con los primeros Aviadores Navales femeninos, de su novio o esposo, quienes alientan a quién junto a ellos están realizando un proyecto de vida con claros objetivos y propósitos.

En algunos casos , pocos, el aliento de sus pequeños hijos, quienes no logran entender que está haciendo su padre y mucho menos porqué no está con ellos en la semana.

A ellos se suman parientes, amigos , amigas que alientan a una persona querida y que pretenden que sólo sea feliz en su vida realizando una tarea que pocos hacen y que tiene un romanticismo que cautiva, las camperas de cuero y los blancos pañuelos de cuello desatan ilusiones, sueños y pasiones en no pocos.

Pero ese Alumno ha sido ayudado a atarse en el avión por mecánicos que son los responsables de alistar y mantener su aeronave, y que día a día van viendo como va adquiriendo y confianza, lo ven en sus maniobras en tierra, lo ven en su rostro cuando se baja del avión o cuando su cara denota un período difícil que no ha llegado a cubrir la expectativa que el Instructor tenía.

Ese mecánico cuando recibe la indicación del Examinador que el Alumno saldrá sólo, modificará el rictus de su cara por una gran sonrisa se esmerará en preparar la cabina trasera y será la primera persona que le tenderá la mano felicítandolo, deséandole éxitos, satisfecho por ser él también partícipe del logro. El cual comparte con una sonrisa junto a todo el Grupo de Pista que día a día alista los aviones.

Los Instructores y otros Alumnos festejarán la llegada luego del vuelo Solo y se dedicarán los segundos a darle una cálida bienvenida, acompañada de artículos para el cuidado de la piel poco conocidos, como líquido hidrahúlico, aceite mineral usado etc., y lo trasladarán por toda la Base en una caravana que es celebrada por todo el Personal de la Fuerza Aeronaval Número Uno, porque todos y cada uno han colaborado para que ese Alumno dé ese importante paso en su formación como Aviador Naval.

Si el curso hubiese comenzado a principios de año los vuelos sólos comienzan en mayo y terminan en julio, dependiendo del número de Alumnos y disponibilidad de aeronaves. Pero ese paso es sólo ello, un paso, quedan otras muchas Etapas de Vuelo para ser Aviador Naval.

El día del egreso tiene lugar el segundo gran paso en la vida como tal de ese Oficial, el esfuerzo será igual o mayor al hecho para volar solo y una ceremonia acorde al Ceremonial Naval quedará para siempre en su retina y en su memoria y alguien, normalmente su Instructor, le prenderá por primera vez en su pecho las Alas Navales. Quienes hemos tenido ese honor creo hemos sentido una emoción igual o superior al joven que las recibía.

Ese joven aviador naval comenzará a recorrer una carrera profesional que es un desafío, donde no hay lugar a la flaqueza y donde sólo la superación y el esfuerzo lo conducirán a la satisfacción del deber cumplido.

Y un día tendrá su tercer gran paso, que sólo los Aviadores Navales tienen, anavizar en un buque o aterrrizar en un portaviones, lo cual implica una de las técnicas más precisas de vuelo en el límite de las curvas de operación de los medios aéreos, en velocidades cercanas a la pérdida de sustentación y en un espacio por demás pequeño. Donde el dicho de la madre-Nene volá bajito y despacio, se convierte en un desafío y una realidad.

Queda a ese joven, que ya puede lucir sus primeras canas, un vientre que va creciendo y quizás cuando su cabellera ya no es de ocho octavos tener su cuarta y gran satisfacción de su carrera

como Aviador Naval, cuando al fin de un exámen le dice a un Alumno ”Fulano no pare motor me bajo y sale solo”. La sonrisa en su rostro no se ve el casco se lo oculta, pero es la misma de cuando salió solo por primera vez, la que tuvo cuando le prendieran en su uniforme por primera vez sus alas navales , la misma cuando operó en una unidad de superficie y su pensamiento se elevará a su Familia, a sus seres queridos y a todos lo que hacen posible que la Aviación de la Armada sea un Equipo de profesionales al servicio de su Patria, desde la cubierta de sus buques y bases.

A continuación, detalles de una publicación en inglés que llevan al dibujo que desde antaño caracteriza el evento del "Vuelo Solo":

 

(*) Breve texto dedicado por el TFAV (RN) Maximiliano Lacobara al TCAV (RN) Santiago Aversa en oportunidad de su primer vuelo solo.

 2013 - INSTITUTO AERONAVAL