Anclas en el Cielo
Teniente de Navío (Post Morten) Aviador Naval Marcelo Gustavo Márquez, único aviador de Mar del Plata, caído en el conflicto Malvinas.
A su memoria
Aquel 21 de Mayo de 1982
El 21 de Mayo de 1982, dos secciones reforzadas de
En homenaje
Hoy, tal como lo hacemos dese el 21 de Mayo de 1982, queremos evocar a este valiente aviador naval, el Teniente de Navío (Post Mortem) Marcelo Gustavo MARQUEZ. Desde aquella fecha, su nombre está inscripto en
Sus acciones sobre los cielos de Malvinas en aquellos días de 1982, asombraron al mundo. Su profesionalismo, su arrojo y entrega, fueron el firme mensaje de la determinación soberana argentina. A tal punto que, el General de
En el año de 2003, pocos meses antes de su muerte, en ocasión de reeditar su libro, “El Gran Circo”, el miso General Pierre Clostermann, volvió a escribir: “- También quiero que los jóvenes lectores de este nuevo libro, guarden un pensamiento para los pilotos franceses de Mayo de 1940, los pilotos ingleses de Septiembre de 1940, los americanos de Enero de 1942 en las Filipinas, los de
Al leer este mensaje del gran As de
Por eso mismo estas líneas, para que la lluvia y el olvido no borren las huellas heroicas que hombres como el Teniente de Navío Marcelo Gustavo MARQUEZ dejaron impresas en nuestra orgullosa Historia Naval.</span>
Aún sin haber sido uno de los protagonistas de aquella gloriosa gesta, si tenemos el orgullo de haber sido sus compañeros y camaradas y como tal lo recordamos.
Recordarlo hoy, es recordar nuestra heroica herencia, nuestro orgullo de ser marinos. Combatir como lo hizo él y antes lo hicieron los hombres de BROWN, aún en desventaja numérica y tecnológica. Con valor y firmeza, confianza en la causa justa, determinación y coraje criollo, así logramos hacer nuestra patria desde el mar.
La guerra es siempre cruel. Antes de estallar nos sobrecoge con el temor, durante ella nos fustiga con el dolor y la muerte y al final nos corroe con la duda, la mentira hipócrita y la ausencia de responsabilidades, que sólo pretenden hacer caer en el olvido a aquellos que nos iluminaron con su ejemplo, valor y sacrificio sublime.
Por eso hoy quiero evocar en este acto, lo más valioso y digno que la guerra nos ha legado: el sacrificio de los camaradas caídos en el Mar.
Los móviles que impulsan a los hombres están influidos por el carácter de cada uno. La guerra les trazó el camino. Al empezar la lucha iban en pos de la verdad, la cual está por encima de las ideologías, los partidismos o el gobierno de turno. En los momentos de peligro se arroja todo el lastre por la borda y entonces se ven las cosas en su exacta dimensión y uno se encuentra de pronto con el alma desnuda y el rostro al viento. Sólo entonces se ofrece la oportunidad que nunca antes se nos había presentado, de ponernos verdaderamente a prueba.
La experiencia así obtenida, por los ejemplos como el del Teniente de Navío MARQUEZ, me permite afirmar que no es la técnica lo que más vale, sino los hombres. Ellos fueron quienes les dieron valor a las armas que tripularon.
El que ha convivido con estos hombres, duros en la lucha y firmes ante la muerte, lleva en su alma algo valiosísimo para el futuro.





