INTRODUCCION
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Las operaciones aeronavales en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur comenzaron el 28 de marzo de 1982 con la conformación de un Grupo Aeronaval compuesto por aviones de ataque, antisubmarinos y helicópteros dispuestos a bordo del Portaaviones ARA “25 de Mayo” y otros buques, interviniendo de esa forma en la recuperación de las Islas Malvinas.
Recuperadas las Islas por fuerzas navales argentinas tras la "Operación Rosario" del 2 de abril, la respuesta del Reino Unido no se hace esperar, dando lugar a la escritura de algunas de las páginas más gloriosas de nuestra Aviación Naval.
Desde el primer momento a partir del inicio del conflicto y hasta poco antes de la caída de Puerto Argentino, se sucedieron sin interrupciones los vuelos de reconocimiento y de transporte. Se totalizaron así durante el conflicto más de 1000 horas de vuelo explorando el mar argentino en busca del enemigo, con el que se obtuvo contacto en 180 oportunidades, permitiendo en algunas de ellas el accionar posterior de los aviones de ataque y, en otras, la certeza de su ausencia para la seguridad de los vuelos.
A estas cifras, de por si elocuentes, deben sumarse 233 vuelos efectuados en tareas de búsqueda y rescate, de evacuación de heridos y de enlace, siempre dentro del área de batalla.
Fueron transportados cientos de hombres y toneladas de materiales debiendo burlar el bloqueo británico, lo que obligó, en la mayoría de los casos, a realizar vuelos en horarios nocturnos y aterrizajes en Puerto Argentino en condiciones meteorológicas fuera de todo límite de seguridad.
Sólo bravura y coraje demuestran las acciones en Georgias, los ataques misilísticos llevados a cabo por el binomio Super Etendard/Neptune, las operaciones de patrullaje y cortinado antisubmarino de los S-2E Tracker, el incansable cruce de los Fokker F-28 con pertrechos y personal, los Aermacchi MB-339A y Turbomentor T-34C1 de la Escuela de Aviación Naval peleando una desigual batalla contra las fuerzas enemigas, y los A-4Q Skyhawk atacando a la fuerza de desembarco británica en San Carlos.
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Aermacchi MB-339A comandado por el Teniente de Navío Owen Crippa descarga su armamento sobre el HMS Argonaut, registrando el primer ataque aéreo a la flota británica el 21 de mayo de 1982
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"El Terror del Atántico Sur" Dassault Super Etendard que tras atacar con misiles Exocet tomaría el rol protagónico en los hundimientos del HMS Sheffield y del Atlantic Conveyor los días 4 y 24 de mayo de 1982
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5 de mayo de 1982 - Grumman S-2E Tracker al mando del Teniente de Navío Enrique Fortini con el apoyo de un SH-3D al mando del Teniente de Navío Osvaldo Iglesias, realiza el lanzamiento de un torpedo MK 44 SW siguiendo el curso de un submarino no identificado detectado previamente por otro Tracker al mando del Teniente de Navío Carlos Cal, quien se encontraba buscando sobrevivientes del ARA Sobral
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1ra. oleada del ataque a la HMS Ardent, 21 de mayo de 1982
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A-4Q al mando del Teniente de Navío Carlos Lecour tras descargar sus bombas durante la 2da. oleada del ataque a la HMS Ardent
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Ataque conjunto al HMS Invincible, 30 de mayo de 1982 |
Tanto en mar abierto como en la emboscada de cañones y misiles de la flota británica en el Estrecho de San Carlos, los marinos aviadores y el personal todo de la Aviación Naval cumplieron con su deber con sacrificio y lealtad, combatiendo, transportando, explorando y atacando sobre las Islas Malvinas o fuera de ellas, dando pruebas de coraje y abnegación que pagaron en algunos casos con sus propias vidas.
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