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La Armada tiene nuevos marinos que vuelan

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Hoy, martes 13 de julio de 2010, egresaron los alumnos del Curso de Aviador Naval. “Es para que incorporen el mismo ‘idioma’ que la gente de las escuadrillas”, dijo el director de la Escuela de Aviación Naval. Ahora, algunos esperan especializarse como helicopteristas.


Espora y Punta Indio - Había que insistir para adivinar que los siete puntos negros que avanzaban en formación táctica hacia la Base Aeronaval Comandante Espora eran siete aviones Turbomentor; sin embargo el zumbido característico del motor no dejaba lugar a dudas.

Finalmente, la tarde del lunes 5 de julio, los aviones piloteados por alumnos del Curso para Aviadores Navales aterrizaron antes que el atardecer en la pista, concluyendo así la última etapa de instrucción que incluyó navegación nocturna y de altura hacia Trelew.

El curso comenzó en febrero, con 6 alumnos ya pilotos egresados del Curso Básico Conjunto de Aviador Militar (CBCAM), implementado por el Ministerio de Defensa a partir del 2007.

Según explicó el director de la Escuela de Aviación Naval (ESAN), capitán de corbeta Gustavo Massazza, el objetivo del Curso para Aviadores Navales es que los alumnos pilotos egresen con la misma formación que tuvieron el resto de los aviadores navales, “que están en las escuadrillas y así incorporen el mismo ‘idioma’ y los mismos procedimientos”.

También aclaró que “por más que el curso se redujo de un año a seis meses, aún contempla las mismas etapas que el original. Inclusive este año pudimos hacer la capacitación con armas.”

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Respecto de la evolución de los alumnos dijo que “a la escuela llegaron con un nivel bastante bueno y resultó ser un grupo muy proactivo y abierto a nuevos conocimientos.” 

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Hablando puntualmente de la última etapa del curso, Massazza explicó que los pilotos hicieron navegación de altura, reconocimiento de zona, traslados individuales de navegación instrumental y vuelos nocturnos. Sin embargo para el director de la ESAN, lo más importante es que “conozcan todas las pistas y como funciona una escuadrilla, que vean aviones Tracker, Super Etendard, Orion, helicópteros. Que la gente los conozca a ellos, porque el día de mañana van a estar trabajando en estas escuadrillas.”

Massazza destacó la responsabilidad que significa para él estar a cargo de la dirección de la escuela, “sobre todo por la sensación de transmitir conocimientos y de enseñarles lo que no está en el manual. Uno lo sabe porque lo vivió.”


Egreso. Los alumnos egresaron hoy del Curso de Aviación Naval en una ceremonia de colación que se realizó en la Base Aeronaval Punta Indio.

Durante estos seis meses de curso y 60 horas de vuelo, los cursantes fueron evaluados por distintos instructores en seguridad, precisión, maniobras, estandarización en los prevuelos, coordinaciones de cabina entre piloto y copiloto y durante navegación de ataque entre líder y numeral. También en aterrizaje de precisión, que no lo tuvieron en el Curso Conjunto porque es una técnica de aproximación a portaviones propia de la Armada.

Siguiendo la tradición aeronaval, los tres mejores del curso podrán elegir su destino. Este año, la especialización más codiciada es la de helicopterista.


Sin parches

A primera vista, los cursantes se distinguen del resto de los aviadores navales porque en sus camperas de cuero aún no hay parches o escudos. Y aunque ellos ya son pilotos recibidos del curso básico, recién son pilotos navales al egresar de la Escuela de Aviación Naval.

Massazza dice que la diferencia es más cultural que técnica. “Se trata de un lenguaje común que se traduce en los procedimientos.”

Para el teniente de corbeta Gustavo Berry Cejas, 27 años, marplatense, el curso fue una etapa de perfeccionamiento porque “en Córdoba –durante el curso conjunto- adquirimos mucho conocimiento, pero menos experiencia”, aclaró.

Su primer vuelo como aviador naval fue en Punta Indio. Lo más importante de ese día estuvo en reconocer el avión y aprender procedimientos. “Adaptarnos al lenguaje fue un proceso bastante importante porque tuvimos que readaptar la cultura,” dijo.

Refiriéndose a la última etapa de formación explicó que hicieron “dos tipos de navegaciones: instrumentales y visuales. La primera consiste en navegar con la información de los instrumentos y la otra con la carta de navegación y mirando hacia afuera. Comúnmente para una navegación de baja altura se aplica navegación visual, que requiere del piloto mayor atención, más interacción con el terreno, los cálculos. Y para grandes traslados, que son a mayor altura, se utiliza navegación instrumental.”

Ahora añora empezar su especialización como piloto de helicópteros, aunque se sabe satisfecho porque ya cumplió su sueño: convertirse en aviador naval.

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13/07/10